miércoles, 9 de abril de 2014

Cristo Yacente


Cristo Yacente
Gregorio Fernández, 1625-1627
Museo Nacional de Escultura (Valladolid, España)

ESTILO: Escuela castellana (Barroco)

ICONOGRAFÍA: Estamos ante una imagen muy realista de Jesús muerto, herido pero no completamente ensangrentado. Durante la época barroca se produce una serie de Yacentes de la que es artífice Gregorio Fernández y sus discípulos, entre los que cabe destacar, por ejemplo, Francisco de Fermín. Cristo aparece tumbado, con los ojos semiabiertos, pero ya muerto. Por otro lado, cabe destacar que se encuentra algo incorporado, signo de dignidad. La cabeza está ladeada hacia la derecha y el autor demuestra un gran dominio de la anatomía. Es de destacar lo extraño de la representación, casi desnudo, en un contexto cultural hostil a este tipo de figuraciones.

ASPECTOS FORMALES Y PLÁSTICOS: Se trata de una escultura exenta realizada en madera policromada con unas medidas de 43x190x173 centímetros. Pese a ese realismo que caracteriza la obra de Gregorio Fernández en esta obra se puede comprobar la sobriedad y sencillez de la escuela castellana a la que pertenece. A la madera hay que añadir los postizos que añaden un toque más de realismo, como el corcho en las heridas y el asta en las uñas. Los brazos están tendidos sobre la sábana de la base a ambos lados del cuerpo, dejando ver claramente la profundidad de la herida del costado. El paño de pureza que con unos pliegues rectilíneos y angulares completa el dominio de los textiles, a lo que se añade también el almohadón sobre el que descansa la cabeza, de grandes dimensiones y con decoración vegetal en los bordes. 

HISTORIA: No existe documentación que certifique la hechura de esta talla en concreto, pero no es erróneo pensar en Gregorio Fernández como posible autor, algo que defendió Urrea. En 1627 la talla ya estaría terminada, momento en el cual la Compañía de Jesús contrata la policromía de dos Cristos en el Sepulcro, de los cuales uno sería este (según el propio Urrea). Y es que la talla estuvo al culto en la iglesia de la Casa Profesa de la Compañía de Jesús en Madrid aunque más tarde, ya con la desamortización de Mendizábal, pasó a instancias de la reina Isabel II a la iglesia de Atocha. Tras su derribo pasó a la iglesia del Buen Suceso hasta que en el año 1922 pasa a depender del Museo Nacional del Prado, quien en 1933 lo cede en depósito al Museo de Escultura, que pocos días después alcanzaría la categoría de Nacional. Hoy en día se puede ver en el Museo de Escultura Nacional "Colegio de San Gregorio", en Valladolid.

Vista general de la obra /FOTO: Wikipedia.org/
Vista de la talla desde los pies /FOTO: Rubén Domínguez/
Retrato de Gregorio Fernández, de Diego Valentín Díaz,
conservado en el Museo Nacional de Escultura.
TRASLADO A MADRID PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD (2011):



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